elcid
menu
el cid
marco
marco marco
marco
el ruedo noticias
 
22/04/2012 Sevilla

Balance: silencio y ovación
Toros: Montealto/Torrehandilla

 

El Cid hace una buena faena en su primera tarde en Sevilla

La primera de las tres corridas que El Cid tiene contratadas en Sevilla ha arrojado un balance positivo para el torero a pesar de no cortar orejas. La faena que le ha hecho al quinto toro, un serio ejemplar de Torrehandilla, ha sido lo más destacado de esta décimo primera tarde del abono maestrante. El Cid ha sabido aprovechar a este toro para construir una faena importante con series buenas por ambos pitones. Lástima que la espada no entrara a la primera, porque de ser así habría cortado una oreja con fuerza.

La tarde no comenzó muy bien para él, ya que su primer toro fue devuelto a pesar de que el torero prefirió cuidarlo en el capote antes que buscar el lucimiento. El toro se derrumbó en el caballo y fue devuelto. En su lugar salió un sobrero de Montealto con seriedad y cuajo que tampoco estuvo sobrado de fuerza y como tal fue medido en el caballo. En banderillas saludó Alcalareño después de dos buenos pares y El Cid se llevó al toro a los medios para iniciar la faena. En la primera serie el toro gazapeaba de forma molesta y mantuvo el defecto por el pitón izquierdo, uniendo por este lado el de mirar mucho. No era fácil el de Montealto y El Cid se midió con él en las series posteriores pero sin obtener resultado brillante porque el toro no lo permitía: iba siempre a la caza, sin dejar que el torero pudiera estar cómodo en ningún momento. Mató de pinchazo y estocada. Silencio.

El Cid toreó muy bien a la verónica al quinto, que embistió con más brío al capote. Fueron lances lentos, de capote mecido y mejores los del pitón izquierdo. Manuel Jesús brindó al público dispuesto a darle la vuelta a una tarde que transcurría muy plana y citó desde los medios para ligar una primera serie sin probaturas.

En la segunda el toro perdió las manos, rompiendo la tanda. La tercera serie fue mas redonda, muy bien abrochada con un pase de pecho. Sonaba el pasodoble y la cuarta siguió el tono ascendente de la faena. Cuando cambió a la zurda le molestó el viento y el toro no fue tan claro, por lo que volvió a la derecha y acortó distancia, dejándose llegar los pitones muy cerca. Fue un auténtico arrimón el que se pegó el torero de Salteras para completar una faena con mucho contenido. La pena es que pinchó en un primer intento antes de dejar una estocada. Esto le privó posiblemente de pasear una oreja de peso. Todo quedó en una ovación.

Fotos: Arjona

Foto miniatura Foto miniatura Foto miniatura Foto miniatura
Foto miniatura Foto miniatura Foto miniatura Foto miniatura
Foto miniatura Foto miniatura Foto miniatura Foto miniatura
Foto miniatura Foto miniatura Foto miniatura  

 

 
<< volver  
derechos