Es un remate muy bonito. Se inicia como si fueras a dar un pase de pecho y cuando ves al toro metido en la muleta, le cambias la mano y ralentizas la embestida, sacándole la muleta por debajo de la pala del pitón. Es un muletazo muy bonito y muy vistoso, además con mucha pureza. Se puede dar con el compás abierto y también a pies juntos. Lo más importante, de mitad del muletazo en adelante, es acompañarlo con la cintura, que el toro se enrosque en ti. Lo hago bastante y conecta mucho porque a veces es inesperado y sorprende.
Hay un cambio de mano por la espalda que hago muchas veces para pasar la muleta de la derecha a la izquierda y rematar con un pase de pecho o un trincherazo. Lo hago como si pegara un derechazo y antes de que termine me paso la muleta por detrás de una mano a otra. El muletazo parece que no para, todo el muy ligado, muy seguido.