Es un lance muy bonito y puro. Torear bien a la verónica es enganchar el toro delante y sobre todo estar muy asentado en el suelo. Hay que jugar las manos, la muñeca y la cintura y que el toro pase. Hay que acompañar la embestida, pudiéndole pero nunca quebrantando al toro. Los toros con el capote no se deben forzar para que lleguen con fuerza a la muleta. Me gusta el tercio de capote y en los últimos años he puesto mucho interés en mejorar y creo que lo he logrado. El toreo a la verónica es fundamentalmente colocación, jugar brazos, cintura y muñeca y estar muy asentado. Algunas veces echo una rodilla a tierra porque me gusta variar e improvisar. He notado que a la gente le gusta. Es un lance clásico que a lo mejor trae a la mente imágenes del toreo de antes.